sábado, 18 de noviembre de 2017

CRISTALES




El piramidal, el isquio, me está dando un poco la lata. Ahí tengo a Omar, mi fisio; que le hable me dice mientras me hace ver las estrellas. ¿Qué ha sido de nuestro pacto de no agresión?.
Que estoy saliendo poco a correr ya es mucho decir. Solo tengo recuerdos. Quiero volver a disfrutar del correr. De ese salir a trotar plácidamente, que permite disfrutar de esas otras cosas. De la compañía o de la soledad. Del frescor de la mañana o del oscurecer de la tarde. De jugar con los pensamientos o simplemente de no pensar. De los viejos caminos o de los que están sin explorar. Del paisaje, de su belleza otoñal, que tiñe todos los caminos de mil colores, que no me lo quiero perder.
Quiero dejar atrás el blanco y el negro, y los grises, y volver a los colores. Quiero volver a las sonrisas.

jueves, 9 de noviembre de 2017

DESNUDO

Llega el otoño, y con él el paisaje se queda desnudo.
Igual que me siento cuando dejo de correr, cuando el cuerpo se pone a descansar. Desnudo de alma.
Aprovecho esa relajación para alejarme del mundo, en busca de ese camino que me conduce a mi otro yo. Saboreo una soledad, que hoy comparto con ese solitario árbol, que descansa al borde del camino; con ese viejo palomar, que desconfiado mira en la distancia; o con esa piedra, que obligada por mi pie corretea delante de mí.
Camino disfrutando de las pequeñas cosas, de la sencillez de un frio paisaje; de ese respirar aire puro que me llena de olor a tierra.
Tranquilo, con las prisas que me deja el desasosiego interior, buscando en la lejanía esa silueta que venga a mi encuentro, corriendo o andando, y pensando en que igual pasa ignorándome o en que quizás me sonría cuando nuestras miradas se crucen, y me rescate de la apatía.
Desnudo como ese árbol que despojado de su vestimenta deja pasar los tibios rayos del sol.

sábado, 28 de octubre de 2017

RE-VERSOS: ÁNGEL GONZÁLEZ


Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
                          Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
—oscuro, torpe, malo— el que la habita...

de Ángel González

jueves, 12 de octubre de 2017

XIX Media Maratón Vía de la Plata: Mi historia

Llego más pronto de lo normal. Vienen mis amigos desde Madrid y quiero alarga el tiempo junto a ellos. Se retrasan un poco más de la cuenta por ese pequeño atraco que sufrieron en una estación de servicio (12 euros por dos desayunos), pero que después nos deja más de una risa. Nos vamos juntando todos. Madrileños y Leoneses. El Equipo, donde el tiempo pasa muy deprisa, como siempre, y se hace inevitable prepararnos para correr. Calentamiento, poco, foto, deprisa, y a la línea de salida.
Un poco para adelante, otro para atrás, este arco no que es el otro. Seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno y silbato para lanzar nuestros cuerpos a la carrera. “Suerte” digo a mis amigos y me voy a mi ritmo; tranquilo para administrar el medio depósito, no tengo para más y cuanto más dure la gasolina menos sufriré. Disfruto del pequeño recorrido por las calles de La Bañeza.
Después carretera, más carretera, e intentar seguir los pasos de la fila de corredores a la que me aferro. Corro en soledad, dejando que las sensaciones, que los recuerdos me acompañen, que hagan que los kilómetros pasen sin darme cuenta. El Teleno a lo lejos, sirviendo de faro, de distracción. Botella de agua, que recojo para darle apenas dos sorbos, y que me dice que ya llevo cinco kilómetros. Bueno un poco más. El cromo hoy no corre ni en contra ni a favor. Solo corre. Acompaña mis pasos. Unos pasos que se van distanciando de los corredores que van por delante. La Luz de la reserva se enciende al entrar en Miñambres de la Valduerna; dejó que me alcancen e intento seguir sus pasos. El pueblo hoy está silencioso. Vacías sus aceras. Sin palabras de aliento. Lejos de los primeros años que corrimos estas mismas calles. Su indiferencia es el premio a nuestro esfuerzo. Mis fuerzas llegaron hasta donde tenían que llegar, no hay más. Los pasos que seguía se me van. Kilómetro 12. Todos los ruidos han desaparecido, solo permanecen el sonido de mi respiración y el de mi zancada al golpear el suelo. Corriendo en soledad, rodeado de maizales, de tierras ya con su fruto recogido y que esperan el arado. Veo como todos los pasos se han alejado definitivamente. Sintiendo como mi lucha por seguir sus pasos resultó inútil. Me saca de esa soledad ese ciclista que me cruzo y da sus ánimos, esa pareja que a sus aplausos añaden “vamos campeón”, ese “¡vamos! que con letras blancas está pintado en el asfalto. Lo peor ya queda atrás, vuelvo a la carretera que me devuelve a La Bañeza, con el Teleno empujando desde atrás. A estas alturas solo pienso en que pasen los kilómetros, que aunque despacio, cada paso me acerca más al final. Eso es lo único que ahora pasa por mi cabeza. La recta, la larga recta, que me lleva a cruzar la vía del tren, se me hace eterna. Esa larga recta donde la soledad es más soledad, y donde las ausencias son más ausencias. La vía, creo que muerta, me hace todo más fácil.
Las palabras de aliento vuelven a mis oídos. Las piernas, con la proximidad de la meta, van más deprisa. Busco con la mirada ese último giro, a la izquierda, que me muestra la plaza Mayor, los arcos, la meta. Esa meta que cruzo con los ánimos de la gente, con los ánimos de los míos.

domingo, 8 de octubre de 2017

XIX Media Maratón Vía de la Plata: Fotos

Hoy se ha disputado en La Bañeza su XIXMedia Maratón Vía de la Plata. Prueba que servía para despedir la VII CopaDiputación Carreras Populares de León.
Os dejo con las fotos de la carrera. Si corriste, la Media o los 10 kilómetros, búscate que igual te encuentras. 


sábado, 30 de septiembre de 2017

RE-VERSOS: ANDRÉS ELOY BLANCO


Canto a España

Para cantar a España, traigan a nuestro coro
unos, su voz de bronce y otros su voz de oro.

¡Poeta, labrador, soldado, todos,
en diversos altares y por distintos modos,
poetas, por el numen vital del optimismo!
¡Canten sus églogas los labradores,
entone el jardinero su madrigal de flores
y agite el navegante su poema de abismo!

Y canten por la España de siempre, por la vieja
y por la nueva: por la de Pelayo
y por la que suspira tras la reja,
por la de Uclés y la del Dos de Mayo:
por la del mar y por la de Pavía
y por la del torero... ¡España mía!
pues siendo personal eres más grande;
¡por la de Goya y por la de Berceo
y por el Pirineo,
que ansiando más azul subió hasta el Ande!
Por toda España, torreón de piedra
con un Cristo tallado, bajo talar de yedra.

Por la que da una mano del Quijote en Lepanto
y en Calderón descifra, como Daniel, la Vida,
y por la que saluda y tira el manto
cuando la cigarrera va a la corrida ...
Por Gerona sin Francia, por Numancia sin Roma,
por Galicia emigrante, por Valencia huertana;
por la que se sonroja cuando asoma
el estilete de Villamediana;
por un Alfonso Díez, que hace las leyes;
por un Alfonso Trece, que es la Ley de los Reyes;
por la que, mientras ruge Gonzalo en Ceriñola,
toma una espina al huerto de Loyola,
toma una flor al huerto de Teresa;
por Aragón, que el fuero consagra y multiplica;
por Aragón, donde la Pilarica
dijo que no quería ser francesa.. .
Por León y Asturias, Aventino de España;
por Guipúzcoa dormida en la montaña;
por los tres lotos de las Baleares,
y por Andalucía que va a Sierra Morena
y Andalucía de la Macarena
y Andalucía de los olivares.

Por Canarias del Teide, que es un fanal y un grito
—canario de Canarias— ¡Oh, dulce don Benito!...
Por Cataluña, cuerno de abundancia;
por Navarra, que dijo: —¡Mala la hubiste, Francia!
por las lanzas de Diego velando una Menina;
por la tierra que ríos de maravilla riegan
y por Castilla, a cuyos pies doblegan
Saúl la espada y Débora la encina.
Castilla, hembra de acero de forja toledana,
cuyo encanto en la vía requebró Santillana,
Castilla, que en las armas de Santander gobierna
su nave con las velas hinchadas de galerna;
Castilla del Imperio y de Padilla,
Castilla, que en sus Peinas es la Madre Castilla
para los goces y los desamparos,
desde Isabel, que forma la Escuadrilla,
hasta Victoria de los ojos claros...


de Andrés Eloy Blanco

domingo, 24 de septiembre de 2017

VIII Carrera de Relevos: Mi historia y las fotos

Legó el día de la Carrera de Relevos de la Copa Diputación Carreras Populares de León. Me encanta esta carrera por los valores que transmite. Solidaridad, compromiso, amistad...y cuantos adjetivos queramos añadir que supongan un esfuerzo colectivo. Un trabajo de Equipo,
oy tocaba recorrer el Camino de Santiago: Astorga-Astorga, dividido en tres etapas. La primera entre Astorga y El Ganso, la segunda El Ganso-El Ganso, y la tercera El Ganso-Astorga.
Con cuatro Equipos acudía el Nunca correrás solo a la cita, yo enclavado en el Equipo D, me tocó hacer la segunda etapa, para mí la más dura. Y a las 11:30 horas daba inicio mi andadura, el plan era sencillo, correr, disfrutar y acompasar mis pasos a los de mi compañera María Jesús, que corría en el Equipo B, el femenino.
Salimos tranquilos, desde atrás, sin prisas, solo con nuestras exigencias. Dejamos el pueblo con el ánimo de los corredores que han terminado su etapa y con los que esperan a que yo la termine. El Camino, lleno de peregrinos, pronto nos muestra sus cartas, rompe piernas al principio, con alguna bajada para recuperar, pero siempre picando. Las sensaciones van llegando, lo que hace que afrontemos, quizás el tramo más duro, sin mayor problema. Los kilómetros pasan bien, y llegamos a Rabanal, ya hace un rato que nos vamos encontrando con los corredores que vuelven pero eso no nos inquita lo más mínimo, nosotros a lo nuestro. Y en Rabanal tenemos que llegar a dar la vuelta a la iglesia que, como bien sabemos los que andamos el Camino, está en lo más alto. La bordeamos, la damos la vuelta, y a correr cuesta abajo. Así mucho mejor. Recuperamos aliento y a desandar lo corrido. “Buen Camino” que cruzamos con las decenas de peregrinos que ahora encontrábamos de cara, con sus ánimos y aplausos. La vuelta se nos hace más corta y sin darnos cuenta divisamos El Ganso. Ya lo tenemos. Últimos giros y a cruzar una meta merecida, con el aplauso de los corredores, pero sobre todo con los aplausos de nuestros compañeros del Nunca correrás solo.
Después momentos de post carrera, momentos de satisfacción.


Para terminar esta entrada, os dejo con las FOTOS de la carrera, a disfrutar de ellas:
3ª ETAPA