sábado, 9 de septiembre de 2017

RE-VERSOS: LEOPOLDO MARECHAL


¿Y MÁS ALLÁ?

Un extraño viajero musitaba en la noche:

—Yo escalaré la cima; profanarán mis huellas
la nieve que cien siglos dejaron al pasar
y en lo alto, cara a cara, miraré las estrellas...
                  —¿Y más allá?

—Romperé la maraña de los bosques añejos,
violaré con mis manos toda virginidad
y veré nuevos mundos sobre los mundos viejos.
                  —¿Y más allá?

—Lucharé contra todo lo imposible; mi grito
será luz en el hondo silencio secular
y venceré en la lucha, porque soy de granito.
                  —¿Y más allá?

—No habrá un palmo de mundo que yo ignore; mis ojos
bajarán al abismo, subirán al azul
y, como dos palancas, romperán los cerrojos
del libro del Destino que agobia mi testuz.

Soy una imagen vaga, la sombra de un deseo;
pero hallaré algún día mi oculto manantial...
¡Entonces seré el Hombre que soñó Prometeo!
                  —¿Y más allá?

Más allá, más allá. Y esa voz era fría
como un trozo de hielo.

¿Qué ha de ser más allá?
¡Pero el hombre, incansable, por la senda seguía
y su canto en las sombras era un himno inmortal!

de Leopoldo Marechal

domingo, 3 de septiembre de 2017

XIV Legua Nocturna de Santa María: una historia de miradas

Quizás sea hora de sacar las historias del tintero. Una de las historias, que mi apatía va dejando en él, es la de Santa María del Páramo.
Con la mejor compañía, la del Nunca correrás solo. Con la tormenta amenazando Santa María del Páramo. Con los rayos rasgando su noche, espero la salida. La oscuridad va siendo protagonista. Finas gotas empiezan a caer, casi al mismo tiempo que la cuenta atrás llega al momento del ¡ya!. Mis pasos ya corren las calles de Santa María, “cuidado con el bordillo”, calles mojadas por un agua ansiada por todos. Busco mi ritmo, mi sitio; busco el carril bici que aisla la villa del campo, y que por un rato será mi compañero, junto con el agua que ahora cae con más fuerza. Las calles me reciben, sin los ánimos de la clientela de ese bar, que llenaba su terraza, y hoy está vacía por la lluvia. Sin esa fuerza, sin esos ánimos, con más noche, completo la primera vuelta, donde los aplausos, gritos y miradas vuelven a llenarlo todo.
Otra vez en busca de ese carril que rodea la villa, el pueblo o la ciudad, depende de quien lo mire, donde mi sombra se difumina y la hace fantasmagórica. Corro cómodo, corro a gusto, lo que hace que el tiempo pase deprisa. Retorno a las calles vacías, paso por ese bar, hoy inanimado, corro la última calle, vuelvo a oír los gritos de ánimos, a creer ver esas miradas, entro en el estadio, cojo la calle uno para disfrutar de los últimos metros. Para disfrutar de las sombras que ocultan las miradas más cómplices. Para cruzar mi meta de contrastes.

martes, 15 de agosto de 2017

XIV Carrera Popular Losada: mi historia

Vuelvo a Losada. Todo está como siempre o al menos así lo sigo viendo yo. Viaje hecho con mis amigos del “Nunca”. Recogida de dorsales, cita con nuestros cafés, y a calentar lo que se pueda, que ya el sol está haciendo lo suyo, y a la línea de salida para afrontar el nuevo y desconocido recorrido.
Me sitúo tras la línea, en la parte trasera del grupo, a esperar el final de la cuenta atrás y el momento de correr. ¡Ya! Es la palabra mágica. El momento esperado de correr y de afrontar el primer cambio del recorrido. Mis pasos, los pasos de todos, se meten en ese estrecho camino que poco a poco se estrecha más, y más, hasta acabar en estrecha senda. Senda de correr de uno en uno, a mí me da igual, no sé lo que pensaran los que quieran correr más. Yo para empezar no me parece mal el ritmo. Salimos de la trampa y otro camino que nos lleva a las calles de Losada. A lo conocido, a un asfalto que poco a poco nos sube. Una subida que mis piernas no asimilan bien y atrancan todo el engranaje. Empiezo a sufrir sin tener que hacerlo. Giro a la izquierda, sube y baja hasta volver hacia la ermita y vuelta al centro del pueblo. Vuelta a ese camino que poco a poco se estrecha, a ese camino que se hace senda, y que enfila a los corredores. A esas calles ya conocida. A sufrir ese repecho que sigue atragantándome. El aire parece que no entra en mis pulmones. No voy cómodo. ¡Sufrir!, no era a lo que venía. Del sube y baja, a llegar al giro a la derecha que nos aleja de Losada. Subir y subir es lo que ahora hay por delante. Kilómetro 4. Recibo el primer avituallamiento como un regalo. La garganta seca agradece el agua. La suave rampa se va adaptando a mi zancada, las malas sensaciones me van dejando. Pasos cómodos, tranquilos, agradables ahora. Disfruto del entorno de robles, de los helechos que se echan encima y  relajan el esfuerzo. Las rampas de tierra, duras al final, nos desembocan en el asfalto de una apartarla carretera. Subidas y bajadas. Repechos que ahora afrontó con comodidad en espera de la bajada a tumba abierta hasta Losada. Otro avituallamiento. Este que separa lo duro de lo blando. Las subidas de la bajada. De un esfuerzo a otro esfuerzo. Otro trago de agua y a dejarse ir. Dejo que mi zancada sea larga, que el aire me llene. Sin darme cuenta llego a las primeras casas de Losada, donde a las puertas de sus casas, algunos sentados, otros de pie, sus vecinos aplauden a mi paso. Palabras de ánimo que me llevan a cruzar la meta en poquito menos de una hora.
¡Uf! ya acabó todo. Carrera dura, pero ahora ya se ve todo de otro color. Del color naranja, por supuesto, del color del “ Nunca”. Del color de compartir la alegría del triunfo de Alicia y del podium de Paqui, y del gran esfuerzo del resto de compañeros. De la post carrera. Del color de todas las risas.

domingo, 13 de agosto de 2017

XIV Carrera Popular Losada: Fotos

Mucho tiempo sin aparecer por aquí; muchas historias aparcadas en las hojas de ese viejo cuaderno. Hoy es hora de recuperar, no sé si las ganas de escribir, pero si las ganas de volver por aquí.
Ayer se disputó la XIV Carrera Popular Losada, puntuable para la VII Copa Diputación Carreras Populares de León.
Nueva organización para mí y nuevo recorrido para todos.

Os dejo con fotos de la carrera. Búscate, que quien busca encuentra. FOTOS.

viernes, 23 de junio de 2017

A Santiago contra el Cáncer 2017…


…Desde el Alma por una Estrella.
El domingo vuelvo al Camino con los amigos de A Santiago contra el Cáncer. En 2015 fue  “Un Camino lleno de Estrellas” y este año será “Desde el Alma por una Estrella”. Todos los años son diferentes, todos los años son muy especiales, pero este año para mí va a ser mucho más especial. Este año mi cielo tiene otra Estrella: Vale.
Valeriano, Vale para los amigos, era mi primo. Y el pasado año el cáncer se lo llevó. Nos dejó sin darnos tiempo a despedirnos. Se fue como era él, sin hacer ruido.
Era jueves cuando hablé con él por última vez, charlamos, le desee suerte y quede en que el lunes iría a verle al hospital. Pero en un abrir y cerrar de ojos todo se torció, y cada segundo que pasaba era peor que el anterior. Solo nos mantenía nuestra esperanza; y eso no fue suficiente. Llegó el domingo y con él la fatídica noticia. Te habías ido. Ya no estás entre nosotros, pero sigues en nuestros corazones.
Desde entonces cada vez que miro al cielo te veo. Veo tu Estrella.
Y el domingo nos vamos, tú y yo, junto a un montón de amigos al Camino. Vamos a correr, a caminar, a reír y a llorar si hace falta. Vamos a despedirnos.

Vivimos tranquilos pensando en que nunca nada nos va a pasar. Pero el Cáncer no distingue entre buenos y malos. Simplemente llega, y lo hace la mayoría de las veces sin avisar. Vamos “A Santiago contra el Cáncer” para sensibilizar, para ayudar a los que necesiten, con la ilusión de que esta enfermedad un día sea un mal sueño. Para eso se necesita de la ayuda y de la solidaridad. Así que si aún no has colaborado, y quieres hacerlo, puedes hacer tu donativo en la cuenta de la AECC de León: ES03 2100 1598 88 0200005195. Unos pocos hacen un mucho.

Vale va por ti y por esas otras Estrellas de mi cielo. Este año “Desde el Alma por una Estrella”.

domingo, 11 de junio de 2017

IV Cross Cívico-Militar Memorial Cabo Galindo: Fotos

Hoy la cita, con la VII CopaDiputación Carreras Populares de León, la teníamos en Astorga, donde se disputaba el IV Cross Cívico-Militar Memorial Cabo Galindo. Carrera que tenía el aliciente de ser a beneficio de la AECC de Astorga, a la que se entregaba el importe integro de lo recaudado.
Todo tenía buena pinta; los mimbres para correr eran buenos: Carrera Memorial, Carrera Solidaria, Carrera de Copa. Pero todo se torció cuando falló la previsión. Carrera a las 12 de la mañana, en junio, con previsiones de un calor de justicia, y a la Organización, en vez de prever otro avituallamiento más, se le termina el agua en el avituallamiento del km. 4 cuando aún no habían pasado la mitad de los corredores. Lo arreglaron un poquito montando de urgencia uno en el km. 6, pero tampoco dio para los últimos. ¡Ay! un fallo imperdonable, que empaña una carrera por una buena causa. Una pena. Ahora no es cuestión de buscar culpables, es cuestión de que no vuelva a suceder. El protagonista en este tipo de carreras es el Corredor Popular y cada vez se le falta más al respeto.
Os dejo con las fotos de la carrera, con la imagen de vuestro esfuerzo: PINCHA AQUÍ.
Disponibles también las clasificaciones en la página de carreras con encanto.

jueves, 25 de mayo de 2017

RE-VERSOS: GABRIELA MISTRAL


Balada de la Estrella

-Estrella, estoy triste.
Tú dime si otra
como mi alma viste.
-Hay otra más triste.

-Estoy sola, estrella.
Di a mi alma si existe
otra como ella.
-Si, dice la estrella.

-Contempla mi llanto.
Dime si otra lleva
de lágrimas manto.
-En otra hay más llanto.

-Di quién es la triste,
di quien es la sola,
si la conociste.

-Soy yo, la que encanto,
soy yo la que tengo
mi luz hecha llanto.

de Gabriela Mistra