domingo, 20 de mayo de 2018

XIII Media Maratón del Dulce: Fotos


Con buena mañana para correr, al menos al principio de la mañana, con buena compañia, de principio a fin, se ha disputado en Benavides de Órbigo, la XIII Media Maratón del Dulce, carrera puntuable para la VIII Copa Diputación CarrerasPopulares de León.
Si corriste, y disfrutaste del durante, aquí os dejo algunas fotos, para que disfrutes del después.
Fotos: PINCHA AQUÍ.

jueves, 17 de mayo de 2018

¡CAMPEONES!


Hoy toca disfrutar de una final de mi Aleti. No puedo hacerlo en la intimidad de mi casa, por eso de que una final del Atlético de Madrid no debe ser de interés general. Salgo con mi hijo, caminamos despacio, distrayendo nuestras cabezas, en busca de un tranquilo bar.
Empieza el partido. La confianza en los nuestros es total, aunque los comienzos no sean para ello, pero pronto todo cambia, un error, y gol. La historia se empieza a escribir en rojiblanco. Descanso, para los jugadores, y para nosotros.
Echa a correr el balón. La segunda parte pasa a ser nuestra, y con el equipo bien plantado, presionando en campo del rival, llega un robo de balón, desmarques, el balón al primer toque y gol. Sonrisas, amplias. Complicidad. Por delante tiempo para saborear. La fiesta ya está instalada en el corazón, cuando llega otro latigazo, y otro gol, el de Gabi, y con ello la entrada de Torres, del Niño. Pitido final. Y llega el momento de levantar la Copa: Llega su momento, y el de todos los que sentimos estos colores como nuestros, los jugadores agrupados, con sus medallas al cuello, El Niño en el centro, Gabi coge la Copa y se mete entre ellos, se acerca a Fernando que espera, y a la limón la levantan al Cielo del mundo. El Niño, y todos nuestros niños, ya tienen su Copa.
Hoy, los niños de Aleti, los pequeños y los grandes, si saben porque son del Aleti. 

sábado, 12 de mayo de 2018

RE-VERSOS: CARLOS MARZAL

Otra cita

Mañana escribiré. El poema está hecho.
Se perderán definitivamente
—quizá ya se han perdido—
los hábitos que anteceden al día del dictado:
el capricho con que un tema nos busca,
el hallazgo del metro necesario,
la memorización de los versos finales.
Todo se perderá definitivamente,
Porque ha llegado la hora de escribir.
A esas citas uno acaba acudiendo
tarde o temprano.

Ejercicios idénticos
nos conceden la ilusión de avanzar:
la sagrada violencia del fuego,
relegar al olvido un rostro del amor,
una breve y feliz convalecencia.
Mañana escribiré. Y volverán los hábitos
que acompañan al día del dictado:
el capricho con que un tema se pierde, se transforma,
las dudas sobre el metro necesario,
la modificación de los versos finales.
Después se hará el silencio una vez más,
como si nunca hubiese dicho nada.

Y sabré esperar de nuevo,
soportaré la idea de que toda palabra
bien pudiera ser la última.
Siento nostalgia de momentos antiguos.
La impotencia de escribir, en aquel tiempo,
era capaz de herirme.
Hoy ya sé que a las citas se acude
para poder librarnos de las citas.
Ignoro si soy dichoso o desdichado.
El caso es que mañana escribiré.

de Carlos Marzal

lunes, 7 de mayo de 2018

XXXII Carrera Popular “El Salvador”: A vueltas


Eran tres vueltas. Tres vueltas por La Bañeza. Tres.
La primera, cuando todas las ganas de correr me llevan a hacerlo deprisa, a mi deprisa, cuando el calor no es tanto calor, cuando corremos agrupados, cuando la gente de la acera todavía de mira, cuando los ánimos son más ánimos.
La segunda, es la que te gustaría que no existiese, la que quieres que pase rápido. Es esa en la que siempre te doblan, corras lento o corras rápido, da igual siempre te pillan. Es esa que más odias.
La tercera, estoy cansado, o empiezo a estarlo. Bajo y subo, y vuelvo a bajar, las mismas cuestas del principio. Vuelvo por las calles casi vacías, ajeno al caminar de las aceras. Estoy cansado, o empiezo a estarlo, de correr, o quizás de contar, una, dos y tres, subo la última cuesta, cruzo la primera meta.
Y con ellos. Con mis amigos del Nunca correrás solo, antes, y después, no fueron ni una, ni dos, ni tres, que fueron muchas las risas que nos echamos. Grandes compañeros.

domingo, 29 de abril de 2018

VII Carrera Popular Sahagún Mudéjar: Mi historia y fotos

Sahagún, villa de acogida de peregrinos, donde empieza un camino y por donde pasa otro. Donde me junto con mis amigos del Nunca correrás solo, para correr su carrera más popular. Encuentro de cafés y corrillos de charla, que hoy somos muchos; de prepararnos para correr.  De situarme tras la línea de salida, con sus palabras de ánimo. De escuchar la cuenta atrás, sabiendo que hoy no habrá lucha, ni contra el crono ni contra uno mismo. De ese ¡ya! que nos pone cuesta arriba, lo justo para empezar a salir de la villa, desde donde el cielo se ve más gris, más frio. Donde empezamos a descender, rápidos, más rápido de lo que debería, pero qué más da, hoy no hay planteamientos. Miro, mientras bajo, veo a derecha e izquierda, el paisaje verde, abierto. Palabras de ánimo de los peregrinos que ya, quizás, busquen el fin del día, ¡buen Camino!, como no. Distrae mi distraído correr una caída, la de mi compañera Silvia. Rasguños en manos y rodillas; que no la impiden continuar, aunque no como quisiera. Junto a ella, llego a la ermita de la Virgen del Puente; la ermita de las afueras, la que abre la puerta de Sahagún al peregrino. Junto a ella, cruzo el puente de piedra que nos invita a volver. La senda que asciende, estrecha, con viento de cara, como siempre, y con las finas gotas que ahora las grises nubes dejan escapar. Abandono los pasos de mi amiga, mejor sola y a su ritmo. Poco a poco entro en la villa mudéjar. Después de la tendida y constante subida, llega un pequeño respiro, casi lo que duramos en llegar al arco de San Benito, y volver a subir al paso de la plaza mayor, lo que rompe mi cómodo ritmo, que trato de acomodar para evitar sufrimientos innecesarios. El viaje turístico sigue, sigue la carrera, al pasar frente a la iglesia de San Lorenzo. Un poco más y abandonamos el refugio de las casas, para correr el camino entre pequeños árboles, que nos deja a orillas del río Cea, que bordeado, primero a contracorriente, y después a favor, nos deja ya en los últimos metros, en el último esfuerzo, para subir hasta Nuestra Señora de la Peregrina, que cómo no, está en lo alto, y hasta allí, hasta lo alto han llevado mi meta. Bonita meta.
Ahora, una vez contada mi historia, os dejo con las fotos, quizás para vosotros más interesantes que mis divagaciones, pero una cosa lleva a la otra. Que las disfrutéis.
FOTOS: PINCHA AQUÍ.

viernes, 20 de abril de 2018

MAPOMA 2018: 12ª SEMANA

Sin sorpresas. Sin sobresaltos. Semana tranquila, con la mente puesta ya en modo maratón, y apurando los últimos entrenamientos. Tiempo de recoger sensaciones. Momentos de encuentros con los amigos, que delante de un café, me dejan un poso de tranquilidad. Diálogos de maratón; charlas de esto y de lo otro; conversaciones de todo un poco. Distracciones para la mente y recargas para el alma. Semana de fisio; con Omar tratando de recuperar el cuerpo que no acaba de estar como debería.
Todo el trabajo duro ya está hecho. Ahora falta llegar al lugar del delito, y empezar a disfrutar, primero de los momentos premaratón, el encuentro con los amigos madrileños del Nunca correrás solo, y segundo de la carrera, el encuentro con el maratón.
Mapoma voy a por ti, y no voy solo. Me llevo mucho coraje y mucho corazón.

“Se camina con dos pies; la humildad es el pie izquierdo, la confianza el pie derecho” de Santiago Alberione

domingo, 15 de abril de 2018

MAPOMA 2018: 10ª y 11ª SEMANA


Ahora sí que está todo hecho. Otras dos semanas que terminan, y que ya me dejan sentado al borde del abismo. ¿Cuántas cosas no me he dicho a lo largo de los interminables entrenamientos?. Muchas dudas resueltas y sólo una por resolver. ¿Cómo afronto la carrera?. Muchas pueden ser las alternativas, pero solo tres las que rondan mi cabeza. Con valentía, con prudencia o con miedo. La valentía me puede llevar a la satisfacción, si todo sale bien, pero a sufrir si todo sale mal; la prudencia, si todo va bien, me dejará el por qué no arriesgue, y si todo va mal, me llevará al ¡uf!; y el miedo, sea cual sea el resultado me dejará un maratón sin sentimientos. Tres dudas y de momento ninguna respuesta.
Después de la salida de hoy, la última tirada larga antes de…, en la que conté con la compañía, y ayuda inestimable, de los amigos de la Ule, podría sacar conclusiones, positivas todas, pero quiero dejar macerar las sensaciones durante esta última semana, y después ya veremos.
Las piernas, creo que están listas, aunque la cabeza anda dando tumbos y buscando ese último impulso. Ese que puede llegar en forma de imagen. Una foto con un sol, grande, brillante, sonriente, y reluciente, y una hoja de trébol, con sus cuatro hojitas, el de la buena suerte, y una leyenda: “Cuando menos lo esperas. Todo sale bien”, es algunas veces suficiente para levantar el ánimo.
“Coraje y corazón”, es la leyenda que adorna el Metropolitano, mi casa rojiblanca, y eso es lo que me llevaré a Madrid. Coraje y corazón.

“El coraje no es tener la fortaleza de seguir adelante; es seguir adelante cuando no tienes la fuerza” de Theodore Roosevelt